Historia

Historia: Pasado, presente y una mirada al futuro de la emisora

Cronología técnica (1937-2008)

1937

1939

1956

1957

1958

1959

1963

1964

1974

1976

1977

1977

1986

1992

1994

1995

1996

1997

2000

2001

2004

2005

2006

2007

Directores

El 14 de junio se crea la Dirección de Difusión cultural de la UNAM. El rector Luis Chico Goerne inaugura las instalaciones de Radio Universidad Nacional, ubicadas en Justo Sierra 16, Centro Histórico. Su primer director es el licenciado Alejandro Gómez Arias. En esa fecha se inician sus transmisiones con las siglas XEXX, frecuencia de 1170 khz de Onda Media (AM), potencia de 5 mil watts y cuatro horas diarias de transmisión.

Cambia sus siglas a XEUN, frecuencia 860 khz en Onda Media(AM). Se inician transmisiones en Onda Corta Potencia:1000 watts. Siglas XEYU. Frecuencia: 9,600 khz, banda internacional de 31 metros. Hasta mayo de 1956, Radio Universidad mantuvo su programación en horario de 16:00 a 23:00 horas, de lunes a sábado, de acuerdo con el calendario académico de la UNAM; sin transmisiones los domingos, días festivos y periodos vacacionales.

Siendo director encargado el licenciado Pedro Rojas Rodríguez, de mayo a octubre se suspenden las transmisiones para la reconstrucción de los equipos de AM y Onda Corta. Al término de este periodo se inaugura la primera torre-antena de transmisión con 86 metros de altura que se pone en funcionamiento, junto con el equipo reconstruido, ampliando la cobertura a buena parte de la república. Los horarios de transmisión se amplían de 13:00 a 23:00 horas, de lunes a sábado y los domingos de 10:00 a 22:00 horas, los 365 días del año. El material de la discoteca empieza a ser reemplazado por discos LP de 331/3 r.p.m.

Los horarios de transmisión abarcan en ese año de las 13:00 a las 01:00 horas, de lunes a domingo. Se adquiere equipo de grabación profesional, mismo que sirve para la creación de la sección de grabaciones y empieza a formarse la Fonoteca de Radio UNAM con el programa “Una antología caprichosa. Poetas del siglo XX, producido por Octavio Paz y el poeta francés Pierre Comte.

El 17 de abril, se trasladan los estudios de Radio Univesidad Nacional de las calles de Justo Sierra 16, a sus nuevas instalaciones en el edificio de las Oficinas Técnicas en Ciudad Universitaria.

El rector Nabor Carrillo inaugura el 16 de julio el primer transmisor de frecuencia modulada que sale al aire con la siguientes características: Siglas: XEUN FM. Frecuencia: 96.1 MHZ. Potencia: 1000 watts. Su ubicación está en la torre de Rectoría en Ciudad Universitaria.

Recibe la denominación de Servicios Coordinados de Radio, Televisión y Grabaciones, bajo la dependencia de la Dirección General de Difusión Cultural. De la Sección de Radio dependen las oficinas de programación, discoteca y fonoteca; la oficina de continuidad en los estudios de transmisión; oficinas técnicas, plantas transmisoras y, finalmente, una oficina administrativa encargada de todos los servicios. Se adquiere el terreno para instalar la planta transmisora de onda larga en el Antiguo Rancho el Arbolito, en Ticomán, D.F.

A finales de ese año, el rector Ignacio Chávez pone en funcionamiento la planta de Ticomán con el nuevo equipo de AM de 45,000 watts de potencia de radiación diurna y 25,000 watts para la emisión nocturna. El director de Radio Universidad es el maestro Max Aub. La nueva potencia permite tener un mayor alcance de la señal radiada y cubrir una amplia extensión del territorio nacional.

El rector Guillermo Soberón inaugura el transmisor auxiliar de amplitud modulada para la planta de Ticomán, con una potencia de 10,000 watts.

El 11 de octubre, el rector Guillermo Soberón, inaugura las nuevas instalaciones ubicadas en Adolfo Prieto 133, Col. del Valle, que cuenta con oficinas administrativas, locales especiales para fonoteca y discoteca, cuatro estudios de grabación y el sistema de transmisión en frecuencia modulada estereofónica con 50,000 watts de potencia radiada aparente. Asimismo, se prevé el desarrollo de servicios culturales a través de un auditorio y una audioteca abiertos al público.

Se desarrolla la programación radiofónica de acuerdo con las nuevas posibilidades e instalaciones de la emisora. Se pone en funcionamiento la Sala Julián Carrillo de Radio Universidad, con la posibilidad de realizar programas en vivo o grabaciones.

Se desarrolla la programación radiofónica de acuerdo con las nuevas posibilidades e instalaciones de la emisora. Se pone en funcionamiento la Sala Julián Carrillo de Radio Universidad, con la posibilidad de realizar programas en vivo o grabaciones.

El Departamento del Distrito Federal dona a la UNAM un terreno de 2,250 m2 ubicado en el Km. 4.5 de la carretera al Ajusco que servirá para la instalación de la antena y el transmisor de frecuencia modulada, para separar programaciones y para ampliar la cobertura de nuestra señal.

El 14 de junio, se inaugura en la planta del Ajusco un nuevo transmisor de FM con una potencia de 35,000 watts.

El 14 de junio, el rector José Sarukán y el director de Radio UNAM, Eraclio Zepeda, inauguran el reequipamiento de la planta de Ticomán con un nuevo transmisor de 50,000 watts, una antena de transmisión, un equipo de enlace y procesamiento de audio. En noviembre se reequipan los estudios de grabación y transmisión que dan más calidad de sonido a las transmisiones de Radio UNAM.

Se instala una nueva antena de transmisión en la planta del Ajusco que aumenta la cobertura de FM y da la posibilidad de aumentar la potencia aparente radiada hasta 100,000 watts.

Se instala una antena de recepción vía satélite que capta señales desde Francia, Inglaterra y Holanda.

Comienza a transmitir por Internet.

Radio UNAM transmite sus contenidos a través de seis canales: AM, FM, Internet, Onda Corta y señal vía satélite: SATMEX 5 y Solidaridad 2.
Radio UNAM es miembro de la Red de Radiodifusoras Universitarias y la Red Nacional de Radiodifusoras Educativas y Culturales, a la que pertenecen casi 200 emisoras de todo el país.

Se inicia la modernización de la emisora mediante equipos de cómputo con tecnología de punta que permiten la agilización en el manejo de sistemas administrativos y la transmisión de programas en vivo, vía Internet.

Desde el 6 de septiembre de ese año, por primera vez en su historia transmite 24 horas diarias los 365 días del año en sus diversas frecuencias. Por AM difunde principalmente programación hablada. Por FM se ofrece una rica programación musical alimentada por su discoteca.
Nueva página en Internet (http://www.radiounam.unam.mx/), desde la que se ofrece la señal de ambas frecuencias, además de una salida más para sintonizar música mexicana de concierto.
Instalación del sistema de enlace digital (ISDN) entre Radio UNAM Y TV UNAM.
La Fonoteca Alejandro Gómez Arias cuenta también desde esa fecha, con un amplio espacio ubicado en el Palacio de la Autonomía, en el Centro Histórico, idóneo para la conservación y preservación del acervo sonoro.
Inicio del proceso de catalogación, clasificación y digitalización de la fonoteca.
También en el Palacio de la Autonomía es instalada una cabina automatizada para la transmisión de música en FM.

Audio digital en todas las cabinas y estudios.Su transmisión tiene la posibilidad de ser automatizada.
Creación del sistema de información SONOUNAM. Mediante procesos digitales y normas internacionales de catalogación y clasificación inicia el análisis documental del acervo fonográfico para su resguardo, localización y recuperación.

Acceso a las frecuencias de la radiodifusora con los reproductores Win Amp, Real Player y Windows Media Player.
Implantación del sistema de lectura RSS que permite acceder a la página Internet desde equipos móviles como IPod.
Rehabilitación y fortalecimiento de la señal de Radio UNAM en la banda internacional de Onda Corta con una potencia efectiva de 10 Kwatts.

Con la presencia del rector Juan Ramón de la Fuente, son inauguradas las instalaciones remodeladas de Adolfo Prieto las cuales ofrecen una nueva imagen y visibles beneficios como la mejor distribución de espacios y áreas más funcionales.
Habilitación del sistema Podcasting con catorce series disponibles para la descarga en MP3 de programas transmitidos.
Digitalización a la fecha de 5,867 programas de más de 23 series y catalogación de 2,017 programas.
Es publicado el libro Memorias de Radio UNAM 1937-2007 con testimonios de colaboradores, trabajadores y radioescuchas de la emisora.

1937 – 1938 Lic. Alejandro Gómez Arias
1939 – 1944 Sr. Rafael López Malo
1945 – 1953 Lic. Alejandro Quijano
1954 – 1960 Dr. Pedro Rojas
1960 – 1967 Sr. Max Aub
1967 – 1970 Sr. Joaquín Gutiérrez Heras
1970 – 1972 Sr. Raúl Cosío
1972           Sr. Eduardo Lizalde
1973           Sr. Armando Zayas
1973 – 1977 Dr. Fernando Curiel Defossé
1977 – 1978 Dr. Abelardo Villegas
1978 – 1980 Dr. Fernando Curiel Defossé
1981 – 1982 Ing. Fernando Galindo
1982 – 1984 Lic. Miguel Carriedo S.
1985 – 1989 Lic. Beatriz Barros Horcasitas
1989 – 1991 Mtro. Alberto Dallal Castillo
1991 – 1993 Lic. Fernando Escalante Sobrino
1993 – 1995 Mtro. Eraclio Zepeda
1995 – 1998 Mtro. Felipe López Veneroni
1998 – 2000 Lic. Malena Mijares
2000           Mtro. Francisco Prieto
2000 – 2004 Lic. Fernando Escalante Sobrino
2004 – 2008 Mtro. Fernando Álvarez del Castillo
2008 – 2015 Lic. Fernando Chamizo Guerrero
2015 – Lic. Fernando Escalante Sobrino
2016 – Lic. Renato Dávalos López

Inauguración

Crónica de la inauguración

Discurso Inaugural

LogoUNAM

Una nueva voz de siglo en el cuadrante:

La mañana del lunes 14 de junio de 1937 amaneció nubosa. Antes de que la luz invadiera el meridiano, los habitantes de la capital ya conocían la noticia impresa en las páginas de todos los periódicos: esa noche, la Universidad Nacional Autónoma de México inauguraría su estación de radio, "operada por universitarios". El suceso causó expectación no obstante los tres lustros que habían pasado desde que el médico militar Adolfo Enrique Fernández lograra la primera transmisión radiofónica desde los bajos del legendario Teatro Ideal. Sin embargo, ahora se trataba de algo distinto que vendría a determinar el manejo de la radio cultural en la sociedad mexicana.

Ya no era la fervorosa y memorable transmisión de unos experimentadores de radiotelegrafía. Se trataba de una emisión profesional desde un aparato con frecuencia de onda de 1170 kilociclos, cuyo alcance posibilitaba la sintonía desde cualquier punto de la bulliciosa México-Tenochtitlán.

De esa manera, la XEXX surgía como otro modelo de comunicación por radio. No era una más entre las empresas comerciales donde destacaba la "W" desde septiembre de 1930; ni otro tipo de radiodifusión oficial en la cual el Estado mexicano tenía sólida experiencia -y una cadena nacional programada por el Departamento Autónomo de Publicidad y Propaganda (DAPP)-, sino un proyecto educativo que difundiría "una obra cultural y pedagógica de excepcional interés".

Mientras, había que esperar. Dar tiempo para encender los toscos aparatos, y si los radioescuchas tenían alguna dificultad con sus receptores ahí estaba El manual del radio experimentador, del ingeniero Agustín Riu, editado por El Universal, disponible para resolver cualquier desperfecto.

La inauguración de Radio Universidad Nacional comenzó como estaba previsto. En punto de las ocho, el Anfiteatro Bolívar, recinto de los actos solemnes de la venerable Escuela Preparatoria, se hallaba colmado por una masa expectante. Había gente por todos lados: se ocupó la sillería que los encargados dispusieron generosamente para el acto, se llenaron los pasillos, las entradas y salidas y hasta el piso sirvió de incómoda platea.

Era una verdadera multitud de universitarios, quienes no vieron -ni quisieron ver tampoco- los avisos colocados intencionalmente en mamparas y pizarrones "firmados por el señor don Alfonso Bravo, tesorero de la Universidad, que anunciaban la cancelación de las inscripciones de todos aquellos alumnos que el día 17 no se hubieran puesto al corriente en el pago de sus colegiaturas".

Minutos antes, el lugar que se había destinado para estrado de honor, fue ocupado por el rector, licenciado Luis Chico Goerne, a quien acompañaba el señor José Hernández Delgado, oficial mayor de la Presidencia, en representación del primer magistrado de la nación, General Lázaro Cárdenas.

Asimismo, tomaron su lugar el licenciado Juan José Bremer, oficial mayor de la institución; el licenciado Salvador Azuela, jefe del departamento de Publicidad; el licenciado Rafael López Malo y el tesorero Bravo. En las filas siguientes estuvieron la mayoría de los directores de facultades, escuelas e institutos universitarios, entre los que se encontraban el licenciado Emilio Pardo Aspe, director de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales; el profesor Manuel García Pérez, director de la Escuela Nacional Preparatoria; el profesor Isaac Ochoterena, director del instituto de Biología; el ingeniero Enrique O. Aragón, ex-rector, y cientos de estudiantes.

Apretujados e impacientes, nadie comentaba ni recordaba siquiera que esa tarde a las 5:24 un temblor oscilatorio de 30 segundos de duración había sacudido a la ciudad con alma de gelatina.

sismo

De pronto, el joven y delgado abogado Alejandro Gómez Arias, quien usaba una acicalada melena echada hacia atrás, se acercó a los voluminosos micrófonos enfundado en un tuxedo oscuro. Saludó y empezó diciendo:
"En nombre del rector declaro inauguradas las audiciones de nuestras estaciones transmisoras, y aprovechó la oportunidad para decir unas cuantas palabras a fin de justificar el esfuerzo de la Universidad al llevar su voz de cultura a todas las clases sociales.

En esta forma, la Universidad hace oír nuevamente su voz de siglos, la labor de su cuerpo colegiado, de sus médicos, de sus abogados, de sus ingenieros, de todos sus catedráticos, de los que sirven al país del que la Universidad es esperanza y quiere ser un ejemplo".
"La Universidad Nacional aprovecha en esta ocasión, una de las maravillas de la técnica moderna: el radio, que no sabe de distancias, que no tiene bandera y que está al servicio de la humanidad".

Puntualizó que nuestra Alma máter tenía "un amplio programa de extensión cultural por medio del radio", no sólo para México, sino también para el extranjero, y envió un saludo a las comunidades universitarias de provincia. El auditorio en pleno se congratuló por "la palabra elegante, justa y breve del licenciado Gómez", por aquello de bueno y doblemente bueno, si es breve.

Sin más preámbulo, se dispuso que el concierto programado diera principio:
El Trío Clásico de la Universidad, integrado por los notables artistas Santos I. Carlos, Ezequiel Sierra y Domingo González, quienes interpretaron de manera magistral un trío de Beethoven, hizo que se escuchara la primera ovación del público.

Las bodas de Fígaro, de Mozart -aria del paje Cherubino a la condesa- fue el segundo número a cargo de la brillante soprano Celia Teresa Pin, que al final también fue objeto de cálidos y nutridos aplausos. Al piano estuvo Juan D. Tercero. "La Orquesta Sinfónica de la Universidad, admirablemente dirigida por el maestro José F. Vázquez, ofreció una delicada interpretación de la Sinfonía Inconclusa de Schubert, que le valió cerrada ovación. La orquesta también ejecutó al final los Preludios de Liszt, bajo la dirección del eminente maestro José

Rocabruna, misma que provocó gran entusiasmo del público". "Un triunfo estruendoso alcanzó la genial y precoz violinista Eloisse Roessler. La niña ejecutó con prodigiosa técnica y admirable temperamento el Preludio y el Allegro de Paganini-Kreisler, y la Ronda de los duendes, y se vio obligada a bisar, en medio de sendas e interminables ovaciones y vivas".

Al día siguiente, tal y como lo deseaba Gómez Arias, el país escuchó y juzgó a la XEXX: "Un programa de concierto digno de las mejores estaciones europeas", destacó Armando de María y Campos (Radiolo) en su columna “Radiofonía” de El Nacional . El Novedades fue más extenso: en su espacio editorial titulado "Lo que piensan las mayorías", se sumaba a los comentarios: "No puede pasarnos desapercibido un acontecimiento de tan gran importancia para la cultura del país". Recordaba con evidente nostalgia las conferenias de sociología que el maestro Antonio Caso dictó por la vieja Radio Educación y se lamentaba del distanciamiento habido entre la Universidad y la Secretaría de Educación. "Esto evidencia -continuaba el editorialista- la necesidad que tenía la Universidad de poseer una estación radiodifusora propia". Sin embargo, Novedades no olvidaba la discusión en torno a la educación socialista; tomando providencias defendía su posición: "Por ningún pretexto la política debe intervenir en el funcionamiento de la radiodifusora".

El Universal Gráfico también dio muestras de regocijo por la nueva estación y en la primera plana y en sus páginas centrales editó varias fotografías del concierto.

Alfredo Ramírez D., articulista del semanario Hoy fue más sereno y complaciente: " La casa máxima de cultura nos ofreció un magnífico programa... su primer concierto fue brillante, de una calidad tal que, confesamos, nos hizo pensar que escuchábamos una difusora norteamericana o europea, y de las mejores. La oímos y su voz se dejó escuchar clara... la transmisión de su sonido nos hizo apreciar en toda su magnificencia el programa inaugural. Para ser sinceros debemos decir que no estamos acostumbrados a oír, por radio, música como la ofrecida aquella noche.

No dudamos que la primer labor verdaderamente cultural que desarrolle el radio en nuestra patria será hecha a través de los micrófonos de la XEXX".

Los recursos de la Universidad eran limitados. No obstante, se adquirieron dos transmisores Collins, Western Electric, uno de onda larga para la XEXX y otro de onda corta para la XEYU, "que eran en esa época lo mejor que se podía conseguir", y "con muchos trabajos se compró un piano, excelente por cierto, y empezaron a trabajar".

El ingeniero Ignacio Díaz, especialista en electrónica y nieto de Porfirio Díaz, montó la estación en el estudio de la calle de Justo Sierra 16, en dos cuartos del primer piso. "Uno de ellos servía básicamente para bodega y oficinas generales; en el otro se ubicaba la parte medular de la estación en cuanto a aparatos y estaba subdividido por una estructura más pequeña en tres zonas: una de ellas era la cabina de control, otra la cabina de locución y el resto un estudio pequeño" donde ejecutaban sus intervenciones los pequeños conjuntos musicales invitados.

"La planta difusora se estableció en la antigua escuela de Ciencias Químicas, en Popotla, sobre unos tejados de lámina, rodeada de una arboleda espesa, lo cual hacía que la estación" tuviera dificultades en la captación. Además,"la antena era un alambre que colgaba de un edificio a otro".

Quizá por esas limitaciones la fecha programada para la inauguración de la radiodifusora se estuvo dilatando. Primero se anunció para el 18 de febrero de ese mismo año; más tarde, se dispuso para el 12 de junio y finalmente para el 14 de junio de 1937.

México, D. F., 14 de junio de 1937. "En nombre del rector, declaro inaguradas las audiciones de nuestras estaciones transmisoras. De esta forma la Universidad hace oír nuevamente su voz de siglos, la labor de su cuerpo colegiado, de sus médicos, de sus abogados, de sus ingenieros, de todos sus catedráticos, de los que sirven al país del que la Univerdidad es esperanza y quiere ser ejemplo...”

"Tiene (la Universidad) un amplio programa de extensión cultural por medio de la radio... no sólo para todo el país, también para el extranjero...”

"Envío un saludo a las comunidades universitarias de provincia. A ellos nos dirigiremos para llevarles el dato científico más reciente, la voz de nuestros mejores profesores, las bibliografías más notables y cultas.”

"Nuestras estaciones estarán al servicio del país para el intercambio de ideas políticas y sociales. Por ellas podrán transmitirse todas las tendencias, todas las ideologías pues nuestra labor es para servir desinteresadamente a las clases imposibilitadas de congregarse aquí. Estaremos pues, al servicio de la cultura y al servicio del arte.” "...la forma de este nuevo servicio de enseñanza y arte (se realizará) tratando de dignificar la música y no de envilecerla...”

"(la radio) se vuelve contra el hombre al transmitir música que degenera y envilece.” “Por eso, las estaciones universitarias transmitirán las grandes obras musicales de todos los tiempos pero también las melodías anónimas del pueblo, armoniosas y cristalinas cuando son auténticas.”

"En alas de ese instrumento prodigioso, la Universidad Nacional se ofrece al país, queriendo que se le escuche y se le juzgue".

Alejandro Gómez Arias

discurso

96.1 FM en vivo // Radio Unam
  1. 96.1 FM en vivo // Radio Unam
  2. 860 AM en vivo // Radio Unam
  3. Audio de la semana // Radio Unam